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viernes, 1 de noviembre de 2013

La Iglesia Triunfante



Hoy, la Iglesia celebra el día de Todos los Santos.
Sí, de “todos” los santos: los canonizados y los anónimos.
Hoy es el día en el que recordamos a los que están junto
al que está sentado en el Trono y que interceden por todos nosotros.
Hoy es el día en el que recordamos a los que están a los pies
del que está sentado en el Trono, al que adoran, alaban
y le dan todo el honor y toda la gloria.
Hoy es el día en el que recordamos a nuestros intercesores celestiales
que no se cansan de interceder y orar por nosotros
ante el que está sentado en el Trono.
Hoy es el día de unir nuestra oración a la oración
de los que están delante del que está sentado en el Trono
y de alabar dar gloria, honra y poder… Adorar al que es Todo.
Hoy es el día en el que la Iglesia nos muestra a la Iglesia Triunfante:
la que adora, alaba y bendice al que está sentado en el Trono.
.
Alabanza, gloria, sabiduría, acción de gracias, honor,
poder y fuerza, a nuestro Dios
por los siglos de los siglos. Amén”. (Ap 7, 12)
Miguel Castaño

domingo, 22 de septiembre de 2013

Oración de los Padres por la fe de sus hijos


Padre y Señor nuestro, fuente de toda familia, somos un matrimonio cristiano. Como esposos, formamos una comunidad conyugal gracias al Espíritu derramado en nuestros corazones por el sacramento del matrimonio. En virtud de tu llamada, nos sentimos padres dadores de vida. En esta oración compartida te rogamos, Dios nuestro, que la fe cristiana oriente toda nuestra vida, individual y familiar.

Con tu bendición hemos engendrado a nuestros hijos para la vida temporal. Pero nuestra vocación nos pide colaborar con tu gracia y engendrarlos también para la vida eterna. Ya que de ti los hemos recibido como un don precioso, confiamos que nos concederás cuanto necesitamos para hacerlos hijos tuyos. Sólo así lograremos ser padres en plenitud, y nos sentiremos felices con nuestra vocación de esposos y padres.


Para lograrlo, hemos escogido como patrona y modelo a santa Mónica. Ella alcanzó la felicidad entregándose a su esposo de todo corazón y cuidando a los hijos, en especial a su hijo Agustín. Santa Mónica, perseveró en la súplica constante por los suyos hasta convertirlos a ti plenamente. Como ella, también nosotros te presentamos nuestras peticiones, y repetimos en sincera comunión de fe y sentimientos esta súplica:
¡Ayúdanos, Padre y Señor nuestro!

- Para que miremos siempre a la Sagrada Familia de Nazaret como modelo de nuestro hogar, e imitemos sus virtudes domésticas:
¡Ayúdanos, Padre y Señor nuestro!


- Para que durante toda nuestra vida sepamos colaborar contigo en la generación y educación de nuestros hijos con responsabilidad y amor:
¡Ayúdanos, Padre y Señor nuestro!


- Para que seamos dóciles a la acción del Espíritu derramado sobre nuestros hijos en el bautismo, y los hagamos crecer sanos de cuerpo y alma, siendo nuestro contento y felicidad:
¡Ayúdanos, Padre y Señor nuestro!


- Para que nuestros hijos vivan felices en el seno de un hogar lleno de fe y de ternura que tratamos de construir día a día sostenidos por el Espíritu:
¡Ayúdanos, Padre y Señor nuestro!


- Para que ambos colaboremos activamente en la preparación de la primera comunión de nuestros hijos, y los guiemos hacia la confirmación de su fe personal y adulta:
¡Ayúdanos, Padre y Señor nuestro!


- Para que logremos que nuestros hijos aprecien los sacramentos de la penitencia y la eucaristía, y junto con nosotros vivan la fe, sobre todo los domingos y fiestas religiosas:
¡Ayúdanos, Padre y Señor nuestro!


- Para que, como santa Mónica, tratemos bien a nuestros hijos; y si hubiera que reprenderlos, lo hagamos con serenidad, autoridad y amor:
¡Ayúdanos, Padre y Señor nuestro!


- Para que, si brotara en alguno de nuestros hijos o hijas el germen de una vocación religiosa o sacerdotal, sepamos colaborar contigo para consolidarla y agradecerla:
¡Ayúdanos, Padre y Señor nuestro! 


- Para que si alguno de nuestros hijos vacila en la fe o se desvía de ella, nosotros sepamos cercarlo de consejos y oraciones, hasta que retorne a la fe:
¡Ayúdanos, Padre y Señor nuestro!


- Para que demos ejemplo a nuestros hijos y nietos en su ardua tarea de formar verdaderos hogares auténticamente cristianos:
¡Ayúdanos, Padre y Señor nuestro!


- Para que al tratar con otros padres, avivemos en ellos su preocupación por el porvenir y bienestar espiritual de sus hijos, y logremos acercarlos a la vida de la parroquia y de la Iglesia:
¡Ayúdanos, Padre y Señor nuestro!

(http://madresmonicasven.blogspot.com.es/2008/08/oracin-de-los-padres-por-la-fe-de-
Enviado por: Miguel López Varela - Delegado  Pastoral de Catequesis 
Fotos: Miguel Castaño

sábado, 18 de mayo de 2013

ESPÍRITU SANTO ¡Viento! ¡Fuego! ¡Agua! ¡¡VIDA!!


"Vamos a construir una ciudad y una torre que alcance el cielo,
para hacernos un nombre, 
no sea que nos dispersemos por la superficie de la tierra" (...)
"El Señor los disperso de allí por la superficie de la tierra
y cesaron de construir la ciudad".
 (Gén 11, 1-9)


"Moisés sacó al pueblo del campamento, al pie de la montaña.
La montaña del Sinaí humeaba, porque el Señor 
había descendido sobre ella en medio del fuego.
Su humo se elevaba como el de un horno
y toda la montaña temblaba con violencia."

(Éx 19, 3-8a, 16-20b)


"Hijo de hombre: ¿Podrán revivir estos huesos?"
Yo respondí: "Señor, Dios mío, tú lo sabes".
Él me dijo: "Pronuncia un oráculo sobre estos huesos y diles: 
'¡Huesos secos, escuchad la palabra del Señor!
Esto dice el Señor Dios a estos huesos:
Yo mismo infundiré espíritu sobre vosotros y viviréis. 
Pondré sobre vosotros los tendones, haré crecer la carne,
extenderé sobre ella la piel, os infundiré espíritu y viviréis.
Y comprenderéis que yo soy el Señor'".
Yo profeticé como me había ordenado, y mientras hablaba se oyó
un estruendo y los huesos se unieron entre sí.
Vi sobre ellos los tendones, la carne había crecido 
y la piel la recubría; pero no tenía espíritu. Entonces me dijo:
"Conjura al espíritu, conjúralo, hijo de hombre, y di al espíritu:
'Esto dice el Señor Dios: Ven de los cuatro vientos,  espíritu,
y sopla sobre estos muertos para que vivan'".
Yo profeticé como me había ordenado;
vino sobre ellos el espíritu y revivieron y se pusieron en pie.
Era una multitud innumerable.
Y me dijo: "Hijo de hombre, estos huesos son la entera casa de Israel,
que dice: 'Se han secado nuestros huesos, 
se ha desvanecido nuestra esperanza, ha perecido, estamos perdidos'.
Por eso profetiza y diles: 'Esto dice el Señor Dios:
Yo mismo abriré vuestros sepulcros y os sacaré de ellos,
pueblo mío, y os llevaré a la tierra de Israel. 
Y cuando abra vuestros sepulcros y os saque de ellos, pueblo mío,
comprenderéis que soy el Señor. Pondré mi espíritu en vosotros y viviréis; 
os estableceré en vuestra tierra y comprenderéis que yo,
 el Señor, lo digo y los hago' -oráculo del Señor-"

(Ez 37, 1-14)


"Después de todo esto, derramaré mi espíritu sobre toda carne,
vuestros hijos e hijas profetizarán, vuestros ancianos tendrán sueños
y vuestros jóvenes verán visiones". (...)
Y todo el que invoque el nombre del Señor se salvará".

(Jl 3, 1-5)
VIGILIA DE PENTECOSTÉS

martes, 25 de diciembre de 2012

LUZ de LUZ




Creo en un solo Señor Jesucristo, Hijo único de Dios
nacido del Padre antes, de todos los siglos: 
Dios de Dios, Luz de Luz, Dios verdadero de Dios verdadero
engendrado, no creado, de la misma naturaleza del Padre, 
por quien todo fue hecho; que por nosotros, los hombres, 
y por nuestra salvación bajo del cielo y por obra del Espíritu Santo 
se encarnó de María, la Virgen, y se hizo hombre.

sábado, 22 de diciembre de 2012

Abaja, Señor



Abaja, Señor, lo que está crecido en mí
Miguel Castaño

jueves, 20 de diciembre de 2012

Lo más sencillo



Cuando miro cómo en la naturaleza hasta lo más sencillo te alaba y bendice, 
dejo de mirarme a mí mismo, te alabo y te bendigo 
“Tú eres Dios, mi Dios, el Eterno, Único y fiel, mi Señor, a Ti toda la Gloria, 
Tú eres el Amén”
Miguel Castaño

miércoles, 19 de diciembre de 2012

La cortina



 Descorre, Señor, la cortina que hay en mi corazón 
y abre la ventana de tu Amor
Miguel Castaño

martes, 18 de diciembre de 2012

Tú Mano



¡Siempre de Tú mano!
Miguel Castaño

lunes, 17 de diciembre de 2012

En mi soledad



Cuando estoy abajo, en mi soledad, donde ni siquiera puedo ver, 
Tú, sí me ves
Miguel Castaño

domingo, 16 de diciembre de 2012

Entre calles camino



Entre calles camino, con gentes me muevo. 
Tú me caminas y entre hermanos me llevas
Miguel Castaño

sábado, 15 de diciembre de 2012

Cada día



¡Cada día, lluvia de Gracia, lluvia de Amor!
Miguel Castaño

viernes, 14 de diciembre de 2012

El muro




Alegría, confianza, generosidad, paz, docilidad, perdón, entrega, renuncia… 
son ventanas que rompen el muro de mi yo, y me permiten ver más de tu Amor
Miguel Castaño 

jueves, 13 de diciembre de 2012

En mi silencio escondido



En mi silencio escondido, 
Tú pones la melodía de tu Amor
Miguel Castaño

miércoles, 12 de diciembre de 2012

El Árbol



Tanto en invierno, primavera, verano y otoño, 
el Árbol de la Vida permanece
Miguel Castaño

martes, 11 de diciembre de 2012

Miles de pasos



Pasos del Camino que se deshacen al caminar pero que forman un Camino, 
de miles de pasos, que no se pueden olvidar
Miguel Castaño

lunes, 10 de diciembre de 2012

El fuego de Amor



Eres el fuego de Amor que no deja indiferente mi corazón
Miguel Castaño

sábado, 8 de diciembre de 2012

Renuévame en la alegría




Que mi corazón se abra a tu Gracia, Señor. 
Renuévame en la alegría de tu amor
Miguel Castaño

viernes, 7 de diciembre de 2012

La ventana



¡¡¡Abre la ventana de tu corazón a la Vida!!!
Miguel Castaño

jueves, 6 de diciembre de 2012

Firmeza que me sostienes



¡Buenos días, Señor! Firmeza que me sostienes. 
Tú eres la fuerza en mi debilidad
Miguel Castaño

miércoles, 5 de diciembre de 2012

¡Tu Luz nunca duerme!



Cuando el miedo aparece, cuando las sombras quieren envolverme, 
cuando las rocas quieren tapar tu cielo, tu Luz siempre está atenta, despierta. 
¡Tu Luz nunca duerme!
Miguel Castaño