viernes, 11 de febrero de 2011

~ NUESTRO PAN de CADA DÍA ~

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Le presentan un sordo que, además, hablaba con dificultad,
y le ruegan imponga la mano sobre él.
Él apartándole de la gente, a solas,
le metió sus dedos en los oídos y con su saliva le tocó la lengua.
Y levantando los ojos al Cielo, dio un gemido, y le dijo:
“Effatá”, que quiere decir: “¡Ábrete!”
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del Evangelio del día (Mc 7, 31-37)
NUESTRA SEÑORA DE LOURDES

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