jueves, 9 de febrero de 2012
~ Tu PALABRA es nuestra BENDICIÓN ~
Una mujer, cuya hija estaba poseída de un espíritu inmundo,
vino y se postró a sus pies.
Esta mujer era griega, sirofenicia de nacimiento, y le rogaba que expulsara
de su hija al demonio. Él le decía: “Espera que primero se sacien los hijos,
pues no está bien tomar el pan de los hijos y echárselo a los perritos”.
Pero ella le respondió: “Sí, Señor; que también los perritos comen bajo la mesa
migajas de los niños”. Él, entonces, le dijo:
“Por lo que has dicho, vete; el demonio ha salido de tu hija”.
del Evangelio del día (Mc 7, 24-30)

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