sábado, 28 de enero de 2012
~ Tu PALABRA es nuestra BENDICIÓN ~
“Pasemos a la otra orilla”.
Despiden a la gente y le llevan en la barca, como estaba;
e iban otras barcas con él. En esto, se levantó una fuerte borrasca
y las olas irrumpían en la barca, de suerte que ya se anegaba la barca.
Él estaba en popa, durmiendo sobre un cabezal.
Le despiertan y le dicen: “Maestro, ¿no te importa que perezcamos?”
Él, habiéndose despertado, increpó al viento y dijo al mar:
“¡Calla, enmudece!” El viento se calmó y sobrevino una gran bonanza.
Y les dijo: “¿Por qué estáis con tanto miedo? ¿Cómo no tenéis fe?”
del Evangelio del día (Mc 4, 35-41)
SANTO TOMÁS DE AQUINO

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